|
DESDE EL CAMPUS DE LEÓN PARTICIPANDO UNAS JORNADAS SOBRE PROFUNDIZACIÓN DEMOCRÁTICA SALUDO LA OPORTUNA REFLEXIÓN DEL COMPAÑERO MIGUEL ANGEL PÉREZ BERMUDEZ Y APORTO LA MíA CON HUMILDAD. Desde León, en cuyo campus me encuentro participando en unas densas jornadas de Profundización Democrática, no puedo por menos de transmitir mis parabienes a D Miguel Ángel Pérez Bermúdez. He leído con fruición su artículo publicado en los medios sobre el comportamiento de D. Tomás Gómez Franco con la Agrupación Socialista de Móstoles. Ignoro detalles, pero, a tenor de lo publicado, la actitud de D. Tomás Gómez Franco me recuerda al ínclito general Lancaster en la guerra del Vietnan: “ Para salvar la aldea, tuvimos que destruirla”.¡ Veintiocho agrupaciones no afines “destruidas” en un año!. Parece evidente que la estrategia no es novedosa; ya nuestro refranero enseña : “muerto el perro…….”. Pero considero que esa actitud, como algún parlamentario inglés afirma, es excesivamente económica en democracia. No es de recibo disolver una Agrupación formada por más de 800 militantes sin aportar razones convincentes, sin debate y sin contraste. No puede alardear de demócrata quien así actúa, ni ufanarse de no haber perdido elección alguna. ¡Tampoco D. Francisco Franco las perdió!. Lamento tener que escribir esto, porque, por otra parte, tengo algún punto de contacto con D.Tomás: ¡yo también he disfrutado con una gloriosa Harley Davidson! Pero también es cierto que yo la utilizaba para recorrer caminos y visitar aldeas de Zamora, León... de los primeros años de la democracia, para poner en marcha agrupaciones del PSOE cuando Tomás Gómez todavía tenía pantalón corto y chupaba piruletas... P.Llorden Coordinador de las jornadas. |